Desde el jueves 8 de enero, el Cine Coliseo presenta Primate, una intensa propuesta de terror natural dirigida por Johannes Roberts, reconocida recientemente en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges, donde formó parte de la sección Sitges Collection.
La película llega en simultáneo con su estreno nacional y promete una experiencia cargada de tensión, adrenalina y horror visceral.
La historia comienza cuando Lucy regresa a su hogar tras la universidad y se reencuentra con su familia… y con Ben, un chimpancé que forma parte de la vida cotidiana del hogar. Sin embargo, durante una celebración junto a amigos, un accidente desata el caos: el animal contrae rabia y se transforma en una amenaza impredecible. Lo que parecía una noche de festejo se convierte en una pesadilla de supervivencia, con los jóvenes atrapados en una casa convertida en territorio hostil, obligados a refugiarse incluso dentro de una piscina vacía para escapar del peligro.
La película dialoga con una larga tradición del cine de terror que explora el costado más inquietante de la naturaleza. Desde Exterminio de Danny Boyle hasta Monerías Diabólicas, Congo o la inquietante secuencia del chimpancé en ¡Nop!, el cine ha utilizado la figura del primate como espejo de nuestros propios miedos, cuestionando los límites entre lo humano, lo salvaje y lo ético.
En Primate, Johannes Roberts —conocido por A 47 Metros, Los Extraños: Cacería Nocturna y Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City— apuesta por una experiencia intensa y directa. La película combina tensión constante, efectos prácticos y una narrativa sin respiro, apostando más al impacto físico y emocional que al exceso digital. Con una duración ajustada y ritmo implacable, el film recupera el espíritu del terror noventoso, donde el peligro se siente cercano y real.
La propuesta se apoya en una puesta en escena cruda, apoyada en efectos artesanales y una atmósfera claustrofóbica que refuerza la sensación de encierro y amenaza constante. Primate no solo busca asustar, sino también incomodar, invitando a reflexionar sobre los límites del control humano y las consecuencias de intervenir en la naturaleza.
Una experiencia intensa, ideal para quienes disfrutan del terror puro, sin concesiones, y para quienes buscan una historia que mantenga la tensión hasta el último minuto.
