A una semana del brutal ataque armado ocurrido en el barrio Máximo Abásolo, que terminó con el femicidio de Mariana Soledad Calfuquir, crece la tensión por una serie de mensajes publicados en redes sociales por su pareja, Luis Miguel Uribe, quien advirtió que buscará vengarse por el crimen.
La mujer, de 33 años, madre de dos hijas y embarazada de dos meses, murió el pasado martes 19 de mayo luego de recibir un disparo en la cabeza mientras viajaba junto a Uribe en un Volkswagen Track gris.
Según la investigación, la pareja fue interceptada por un atacante que abrió fuego contra el vehículo en plena vía pública. Tras la balacera, Uribe —también herido— logró conducir hasta la Seccional Séptima de Policía para pedir ayuda antes de ser trasladado al hospital.
Sin embargo, con el avance de la causa, la investigación comenzó a girar hacia la hipótesis de un presunto ajuste de cuentas, luego de que los investigadores detectaran inconsistencias en la versión inicial brindada por el sobreviviente.
De acuerdo con fuentes vinculadas a la causa, Uribe habría concurrido previamente a reclamar dinero relacionado con hechos delictivos contra la propiedad, situación que habría desencadenado el ataque.
En paralelo, los investigadores manifestaron preocupación por publicaciones realizadas por el hombre en redes sociales, donde lanzó mensajes amenazantes dirigidos a quienes considera responsables del crimen y aseguró que resolverá la situación “por su cuenta”, sin acudir a la Justicia.
La difusión de esos mensajes encendió las alarmas ante la posibilidad de nuevos episodios de violencia en la ciudad.
Mientras tanto, la investigación continúa bajo estricto hermetismo. Durante la última semana se realizaron ocho allanamientos en distintos sectores de Comodoro Rivadavia, donde se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos considerados relevantes para avanzar en la identificación de los autores del crimen.
Hasta el momento no se encontraron armas de fuego vinculadas al ataque.
