La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner continúa evolucionando de manera favorable, aunque lenta, tras la cirugía a la que fue sometida por una apendicitis que derivó en una peritonitis. Así lo informó el último parte médico emitido por el Sanatorio Otamendi, donde permanece internada desde el 20 de diciembre.
Según el informe oficial, la exmandataria comenzó a tolerar alimentos semisólidos, aunque continúa bajo tratamiento con antibióticos endovenosos y con drenaje peritoneal, mientras se monitorea la recuperación de su función intestinal.
La directora médica de la institución, Marisa Lafranconi, precisó que Cristina presenta una “evolución lenta del íleo posoperatorio”, una condición habitual luego de intervenciones abdominales de esta complejidad. A pesar de ello, el cuadro general es alentador.
“El proceso de recuperación avanza de manera favorable. Se mantiene la internación hasta completar la recuperación del cuadro abdominal, retirar el drenaje y finalizar el tratamiento antibiótico”, señala el parte médico.
El íleo posoperatorio es un trastorno transitorio que implica una disminución del movimiento intestinal, lo que puede generar distensión abdominal, molestias, náuseas o dificultad para evacuar. Se trata de una situación frecuente tras cirugías abdominales y suele resolverse con seguimiento médico y tratamiento adecuado.
Desde el centro de salud indicaron que la evolución continúa siendo monitoreada de forma permanente y que cualquier novedad será comunicada oficialmente.
