Mientras el número de vecinos que quieren exponer en la audiencia pública de la Ley de Glaciares ya se acerca a los 60 mil, el Presidente esgrimió un discurso abiertamente en contra del ambientalismo. El Córdoba expuso: “Si ustedes les hicieran caso a los ambientalistas, no podrían tocar nada en la tierra porque seguramente causaría daño. Si llevan esa hipótesis al extremo, se mueren”.
Tras concluir su gira internacional por Estados Unidos y España, el presidente Javier Milei retomó su agenda en el país este lunes con una disertación en la Bolsa de Comercio de Córdoba. Durante su intervención, el mandatario ratificó el rumbo de su gestión bajo un modelo que bautizó como «la moral como política de estado». En un discurso plagado de insultos, el libertario aprovechó el escenario para arremeter contra el ambientalismo y responder a las críticas surgidas por el Caso $LIBRA y los vuelos oficiales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, lanzando una frase tajante contra sus detractores: «No sé si odian más bañarse o trabajar».
DESESPERADO POR LA MINERIA
Uno de los ejes centrales de la exposición fue el desarrollo de la minería en Argentina. El Presidente comparó la situación local con la de la región vecina, señalando que «Chile, con la misma cordillera, genera 30 veces más que nosotros». Según su visión, este diferencial se debe exclusivamente a trabas ideológicas: «Todo porque estamos abrazados a los ambientalistas idiotas extremos», sentenció Milei ante el auditorio cordobés.
El mandatario profundizó su crítica advirtiendo sobre las consecuencias que, según él, tendría seguir las premisas de estos sectores. «Si ustedes les hicieran caso a los ambientalistas, no podrían tocar nada en la tierra porque seguramente causaría daño. Si llevan esa hipótesis al extremo, se mueren», argumentó. Para Milei, el respeto a rajatabla de estas normativas impide el desarrollo de la propiedad y el sustento básico. «Si siguen con ese patrón pelotudo, cuando ustedes vean algo no se lo van a poder apropiar porque necesitan la autorización del que viene atrás. No van a poder comer y no va a haber generación futura», agregó.
El debate por la Ley de Glaciares y el rechazo al socialismo
La disertación del jefe de Estado se produce en un momento legislativo clave, justo antes de que comience la discusión por la reforma a la Ley de Glaciares en las comisiones de la Cámara de Diputados. Para el libertario, la influencia de las ideas de izquierda en la ecología representa un riesgo existencial, sosteniendo que si la sociedad se deja «llevar por los imbéciles de los socialistas», el destino final será la autodestrucción.
Hacia el cierre de su discurso, el mandatario llamó a los sectores productivos y a la sociedad en general a cambiar el paradigma de análisis sobre la explotación de recursos naturales. «Tratemos de pensar con la cabeza», finalizó Milei, reafirmando su intención de avanzar con las reformas que permitan destrabar las inversiones mineras en la zona cordillerana, eliminando lo que considera obstáculos ideológicos para el crecimiento económico.
