19 mayo, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Generales

Más impuestos, nafta más cara: nuevo ajuste del Gobierno

El Gobierno nacional aplicó una nueva actualización de los impuestos a los combustibles, una medida que volverá a reflejarse en los valores que pagan los consumidores en las estaciones de servicio. La decisión fue oficializada mediante el Decreto 116/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial.

La norma lleva las firmas del presidente Javier Milei, del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y del ministro de Economía, Luis Caputo.

Estrategia para contener la inflación

Tal como ocurrió en oportunidades anteriores, el Ejecutivo optó por desdoblar parcialmente los aumentos de los Impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono. El objetivo, según se desprende de los considerandos del decreto, es atenuar el impacto inflacionario y evitar una suba abrupta en los precios finales.

Si bien estos tributos deben actualizarse de manera trimestral de acuerdo con la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC, el Gobierno volvió a postergar parte de los incrementos correspondientes a 2025, acumulando remanentes para los próximos meses.

Cuánto se suma por litro en marzo

Durante el mes de marzo de 2026, las naftas tendrán un aumento de 17,385 pesos por litro por el impuesto a los combustibles líquidos, al que se adicionan 1,065 pesos por el tributo al dióxido de carbono.

En el caso del gasoil, el incremento será de 14,884 pesos por litro, más 1,696 pesos correspondientes al impuesto ambiental. Además, en determinadas regiones del país se aplicará un adicional de 8,059 pesos por litro, en el marco del régimen diferencial previsto por la ley.

Este esquema especial alcanza a Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, así como al Partido de Patagones (Buenos Aires) y al departamento de Malargüe (Mendoza), zonas que históricamente cuentan con un tratamiento impositivo particular para compensar costos logísticos.

Un aumento que no termina en marzo

El decreto también anticipa que los incrementos pendientes de 2024 y 2025 comenzarán a aplicarse plenamente desde el 1° de abril, tanto en naftas como en gasoil, lo que mantiene latente la presión sobre los precios del combustible y su efecto en la inflación general.