5 septiembre, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
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“Los chicos están creciendo ahora”: preocupante diagnóstico sobre las infancias en Comodoro

Liliana Murgas, Miryám Monasterolo Virginia Whitty, referentes del Foro Infancias Robadas

Liliana Murgas, Miryám Monasterolo y Virginia Whitty, referentes del Foro Infancias Robadas, trazaron un preocupante diagnóstico sobre la situación de niñas, niños y adolescentes en Comodoro Rivadavia. Cuestionaron la falta de funcionamiento de organismos centrales del sistema de protección, las demoras en salud mental, las dificultades educativas, el consumo problemático a edades cada vez más tempranas y la falta de espacios de contención en los barrios. Buscan llevar el planteo al Concejo Deliberante y reclamar que las políticas y el presupuesto municipal incorporen una verdadera perspectiva de infancia.

La institucionalidad que tiene que hacerse cargo de la prevención y protección de la niñez hoy no está funcionando”. La definición sintetiza el diagnóstico que Liliana Murgas, Miryám Monasterolo y Virginia Whitty, referentes de la organización Foro Infancias Robadas, realizan sobre la situación de las infancias en Comodoro Rivadavia.

Las referentes plantean que detrás de situaciones que aparecen de manera aislada —problemas educativos, dificultades para acceder a tratamientos de salud mental, consumos problemáticos, apuestas online, familias sin respuestas o instituciones desbordadas— existe un problema más profundo: el debilitamiento de la red estatal que debería prevenir las vulneraciones de derechos y actuar cuando estas ocurren.

Uno de los principales cuestionamientos apunta al funcionamiento del Consejo Municipal de la Niñez, Adolescencia y Familia (CONAF).

“El Consejo Municipal de Niñez no se reúne desde fines del año pasado. La última reunión fue el 19 de diciembre, que no tuvo quórum”, señalaron durante la entrevista ante Con Sello Patagónico. Según explicaron, posteriormente realizaron distintas presentaciones solicitando que volviera a ser convocado, pero hasta el momento no obtuvieron respuesta.

También advirtieron que el Consejo Provincial de Niñez no tendría reuniones desde abril del año pasado.

Para las entrevistadas, no se trata solamente de una cuestión administrativa. Estos consejos constituyen espacios en los que confluyen representantes del Estado y de organizaciones de la sociedad civil y tienen entre sus funciones intervenir en el diseño, seguimiento y control de las políticas públicas destinadas a las infancias.

“Son los órganos mixtos donde participa la sociedad civil y el Estado, que tienen que hacerse cargo del diseño y el control de las políticas públicas en tema de infancia”, remarcaron.

Otro de los cuestionamientos estuvo dirigido a la situación institucional de la Oficina de Derechos y Garantías de la Niñez, la Adolescencia y la Familia.

Virginia Whitty planteó la necesidad de normalizar el organismo y avanzar con el procedimiento institucional correspondiente para su conducción. Las referentes consideran que su funcionamiento resulta clave debido al lugar que ocupa dentro del sistema de protección.

“Para nosotros también es un problema serio, porque es quien tiene que garantizar que los distintos poderes estén trabajando de acuerdo a los marcos legales y dando respuesta a las necesidades de los niños y sus familias”, sostuvieron.

La Oficina fue creada como un organismo con autonomía funcional y tiene entre sus misiones recibir reclamos, denuncias y pedidos de ayuda frente a situaciones de vulneración de derechos y canalizarlos hacia los organismos competentes.

Las entrevistadas también recordaron que una gestión anterior dejó un informe público sobre el estado del sistema de protección local y cuestionaron que varias de las situaciones allí advertidas no hayan sido posteriormente discutidas en los organismos correspondientes.

Las referentes señalaron que recibieron información sobre la existencia de listas de espera y recordaron los conflictos y medidas de fuerza atravesados por el área. Sostienen que solicitaron información concreta sobre la cantidad de casos pendientes y las condiciones de atención, pero que nunca tuvieron acceso a un diagnóstico oficial completo.

“Siempre se nos iba a dar un informe, se iba a dar a conocer, que la sociedad toda supiese, y eso no ocurrió”, expresaron.

A esto sumaron la situación de Casa del Niño, que se encuentra atravesando un proceso de ampliación de infraestructura y, según explicaron, no estaría recibiendo nuevos ingresos.

La preocupación, en este caso, es qué sucede cuando aparece un niño o una niña que necesita una medida de protección urgente.

“No hemos tenido respuesta cuando hemos consultado cuál iba a ser la estrategia para los niños que estuvieran en situación de emergencia, de urgencia y que requirieran una respuesta”, manifestaron.

También mencionaron las convocatorias para familias de acogimiento y señalaron que actualmente no habría una cantidad suficiente de familias disponibles para responder ante las necesidades existentes.

“Recibimos todo el tiempo planteos de familias que tienen derechos muy vulnerados y que no tienen respuestas institucionales”, advirtieron.

Escuelas sin continuidad y un problema que “no se termina de resolver”

Miryám Monasterolo puso particularmente el foco en la situación educativa. Según plantearon durante la conversación, existen establecimientos que no pueden recibir a todos sus estudiantes de manera habitual y deben alternar grupos, mientras parte de las actividades se resuelven mediante tareas domiciliarias.

“Hay escuelas que hoy tienen clase una semana un grupo y otra semana otro grupo”, explicaron, y cuestionaron que esa realidad quede invisibilizada bajo la idea de que existe normalidad educativa porque ya no se registran los conflictos gremiales de otros períodos.

“Se dice que hoy hay continuidad porque no hay paros y la verdad es que sabemos que hay muchas escuelas que no están en condiciones de albergar a los niños todo el tiempo”, indicaron.

El reclamo excede además la coyuntura política actual.

“Hay escuelas históricas que históricamente tienen un problema y no se termina de resolver. Entonces salen los padres a hacer el abrazo… Esto no es de esta gestión, esto viene arrastrado”, remarcaron.

Para las entrevistadas, lo que falta es una definición que atraviese a las sucesivas administraciones: “No hay una decisión política que diga: ‘Bueno, la prioridad son los niños’”.

Consumos cada vez más tempranos y apuestas online

El panorama se vuelve todavía más complejo al sumar los problemas de salud mental, suicidio adolescente, consumo problemático y apuestas online.

Las referentes señalaron que las situaciones que observan en las escuelas y reciben de docentes, tutores y familias muestran que algunos consumos están comenzando a edades cada vez más tempranas.

“Lo vemos no solamente en el tema suicidio sino en lo que es el consumo problemático a edades más tempranas”, explicaron. También hablaron de chicos de 11, 12 y 13 años atravesados por diferentes consumos y del avance de las apuestas online entre estudiantes de los primeros años del secundario.

El planteo coincide con datos difundidos durante 2026 a partir de estadísticas de Sedronar, que ubicaron a Chubut entre las provincias donde genera preocupación la iniciación temprana en el consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas.

“Esto lo vemos en las escuelas. Lo plantean los docentes y los tutores como un problema que está apareciendo en las escuelas secundarias”, afirmaron.

Hasta cinco meses para acceder a salud mental

Otro de los ejes centrales es la atención en salud mental. De acuerdo con el diagnóstico elaborado por las organizaciones, una persona puede atravesar entre cuatro y cinco meses de espera para conseguir un turno, una demora que adquiere todavía mayor gravedad cuando afecta procesos judiciales o familiares que dependen de la posibilidad de acceder a tratamiento.

“Muchas veces eso también va asociado a la posibilidad de una familia de revincularse desde la Justicia”, explicaron.

La preocupación se enmarca en una ciudad que, además de su extensión territorial, creció hacia sectores cada vez más alejados de los centros administrativos y de atención.

Las entrevistadas contrastaron esa expansión con la cantidad de dispositivos barriales disponibles: “Históricamente tenemos 11 centros de promoción barrial y la ciudad ha crecido”.

Sostienen que existen alrededor de 37 barrios sin este tipo de cobertura, lo que se traduce en menos lugares de contención, propuestas culturales y respuestas cercanas en materia social y sanitaria.

Un diagnóstico que buscan llevar al Concejo Deliberante

Frente a este panorama, Murgas, Monasterolo y Whitty solicitaron una audiencia con la Comisión Nº 2 del Concejo Deliberante para presentar formalmente el diagnóstico.

Consideran que los concejales tienen una doble responsabilidad: ejercer el control sobre el funcionamiento de las políticas públicas municipales y participar de la definición presupuestaria.

“Siempre nos hemos presentado a las audiencias de presupuesto pidiendo que sea con perspectiva de infancia”, señalaron.

Entre los reclamos aparece la necesidad de garantizar el funcionamiento regular del CONAF, fortalecer los organismos de protección y asegurar que el presupuesto acompañe las necesidades reales de una ciudad que creció geográficamente sin que los dispositivos estatales se expandieran en la misma proporción.

La audiencia todavía no tiene una nueva fecha confirmada. Según explicaron, había sido acordado un primer encuentro que debió modificarse por actividades del Concejo y quedaron a la espera de su reprogramación.

“Manifestaron interés cuando nosotros compartimos esto”, indicaron. La intención es presentar primero el diagnóstico ante los concejales y luego hacerlo llegar también a las diferentes áreas sociales y organismos provinciales y municipales con responsabilidad en la materia.

“Las futuras generaciones están creciendo ahora”

Sobre el final de la conversación apareció una de las definiciones que mejor sintetiza el sentido del reclamo.

Las referentes cuestionaron una expresión habitual cuando se habla de ambiente, desarrollo y políticas públicas: la necesidad de preservar recursos o construir una sociedad mejor para “las futuras generaciones”.

Para ellas, el problema está justamente allí. “Hay una frase que se repite y se escucha, y es ‘las futuras generaciones’. En realidad, los chicos están creciendo ahora. Necesitan nutrirse adecuadamente, necesitan tener los estímulos apropiados para crecer ahora”, expresaron.

La advertencia apunta a cambiar la lógica con la que se piensa la infancia: dejar de verla únicamente como el futuro para asumir que sus derechos requieren respuestas en el presente.

Porque, detrás de cada estadística, lista de espera, escuela con dificultades o familia que reclama atención, hay niñas, niños y adolescentes atravesando hoy una etapa que no puede postergarse hasta que los organismos vuelvan a funcionar. “La prioridad son los niños”, resumieron.