A 15 años del femicidio de Wanda Taddei, el caso reabre el debate sobre los beneficios judiciales a los agresores.
Eduardo Vázquez, ex guitarrista de la banda Callejeros y condenado por el femicidio de su pareja, Wanda Taddei, podría acceder a salidas transitorias luego de que el juez de Ejecución Penal N°3, Axel López, aprobara su ingreso a un período de prueba. La decisión, tomada a quince años del crimen que conmovió al país, reaviva la discusión sobre los criterios judiciales en casos de violencia de género y el acceso a beneficios penitenciarios para condenados por femicidio.
Vázquez cumple una condena de 35 años de prisión, producto de la unificación de penas por el asesinato de Wanda, la tragedia de Cromañón y tenencia de plantas de marihuana. Con esta resolución, podrá acceder a un régimen de prueba de un año, contemplado en la Ley 24.660, que regula las condiciones para obtener salidas transitorias.
Jorge Taddei, padre de Wanda, expresó su profundo dolor ante la noticia. “Es muy difícil entender cómo alguien que cometió un femicidio brutal puede ser considerado para salir, aunque sea unas horas. Wanda no tiene segundas oportunidades”, afirmó.
El caso de Wanda Taddei marcó un antes y un después en el debate público sobre la violencia machista en Argentina. En febrero de 2010, Vázquez la roció con alcohol y le prendió fuego en su casa de Mataderos. Wanda murió días después con graves quemaduras en más del 60 por ciento de su cuerpo. Su asesinato no solo expuso la brutalidad del femicidio, sino también la falta de perspectiva de género en el sistema judicial de aquel entonces.
En 2012, el Tribunal Oral en lo Criminal N°20 condenó a Vázquez a 18 años de prisión por homicidio calificado por el vínculo, atenuado por emoción violenta. La figura de la “emoción violenta”, utilizada en numerosos casos de violencia contra las mujeres, fue duramente cuestionada por los movimientos feministas por justificar de manera implícita el accionar de los agresores. Un año más tarde, tras la apelación de la familia de Wanda, la Cámara de Casación revocó ese atenuante y elevó la condena a prisión perpetua.
El fallo de López se suma a una larga lista de decisiones judiciales que generan preocupación entre las organizaciones de mujeres y derechos humanos, que advierten sobre la necesidad de aplicar con rigor la perspectiva de género en la ejecución de las penas. Permitir beneficios como las salidas transitorias a condenados por femicidio, sostienen, envía un mensaje peligroso a la sociedad: el de la impunidad frente a la violencia contra las mujeres.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la responsabilidad del Estado en garantizar justicia con enfoque de género, proteger la memoria de las víctimas y asegurar que quienes cometen femicidios cumplan efectivamente las condenas impuestas.
Wanda Taddei no es solo una víctima de un crimen atroz, sino también un símbolo de lucha. Su nombre continúa recordando que cada decisión judicial debe mirar la realidad desde los ojos de las mujeres que ya no pueden hacerlo.
