En una noche que quedará grabada en la memoria de los argentinos, Comodoro Rivadavia también tuvo su imagen inolvidable. Mientras miles de personas copaban el centro para celebrar el triunfo de la Selección frente a Inglaterra y la clasificación a la final del Mundial 2026, un colectivo de Patagonia Argentina se convirtió, casi sin quererlo, en el protagonista de una de las postales más simbólicas de la jornada.
A los pies del Cerro Chenque, un hincha se subió al techo de la unidad y comenzó a saltar al ritmo del clásico cántico: “El que no salta es un inglés”. A su alrededor, decenas de banderas celestes y blancas flameaban mientras el colectivo avanzaba lentamente entre una multitud que transformó las calles céntricas en una verdadera fiesta popular.
La escena fue mucho más que un festejo futbolero. Para muchos comodorenses, ese colectivo representó también el último gran viaje de un símbolo de la ciudad.
Después de décadas recorriendo los barrios, uniendo kilómetros de historias cotidianas y siendo parte de la rutina de miles de vecinos, Patagonia Argentina atraviesa sus últimos días como prestataria del transporte urbano. Desde agosto, la empresa Grupo MR asumirá la concesión del servicio por los próximos diez años, luego de que el Municipio firmara el contrato y el Concejo Deliberante lo ratificara en junio.
Por eso, entre bombos, banderas, bocinazos y abrazos, el viejo colectivo blanco terminó siendo mucho más que un medio de transporte: fue el escenario improvisado de un festejo histórico y, al mismo tiempo, una especie de despedida para una empresa que durante décadas formó parte del paisaje urbano de Comodoro.
Las imágenes recorrieron rápidamente las redes sociales. Sobre el techo del colectivo, el hincha saltando frente al imponente Chenque sintetizó dos historias que se cruzaron en una sola noche: la euforia por una nueva final mundialista y el cierre de un ciclo para uno de los íconos cotidianos de la ciudad.
