Ana Paula Reyna, vecina de Comodoro Rivadavia, fue seleccionada para participar de la séptima edición de “Conductoras”, el programa de Scania que se propone derribar barreras históricas y abrir camino a las mujeres en el mundo del transporte de carga, uno de los sectores con mayor desigualdad de género en Argentina.
Para Ana Paula, esta experiencia es más que una capacitación: es una conquista. “Desde la primera edición soñaba con estar acá. Postularme fue dar un paso hacia lo que me apasiona, pero también hacia una vida profesional más justa y más amplia. Cuando una empresa como Scania decide generar espacios seguros para nosotras, demuestra algo fundamental: que el talento no tiene género”, expresó.
La brecha en el transporte sigue siendo enorme. De acuerdo con la Agencia Nacional de Seguridad Vial, solo el 1,2% de las licencias profesionales pertenecen a mujeres. En ese contexto, “Conductoras” —lanzado en 2019— se consolidó como una política de inclusión pionera en Latinoamérica, que busca habilitar oportunidades reales donde históricamente hubo exclusión.
La propuesta incluye una beca integral que cubre la formación teórica y práctica en la Fundación Profesional para el Transporte (FPT) y en el Centro de Capacitación de Scania Argentina, además del alojamiento, la movilidad y la alimentación. No se trata solo de enseñar a conducir camiones: se trata de habilitar el acceso al empleo formal en una industria que crece y que necesita más diversidad.
La séptima edición reúne a 12 mujeres de distintas provincias —Neuquén, Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires, Jujuy, Chubut y CABA— y refuerza el carácter federal de la iniciativa. Con ellas, ya son 84 las mujeres que se formaron en el programa y que hoy representan un avance concreto hacia un transporte más seguro, más equitativo y más plural.
“Conductoras” viene acumulando reconocimiento: este año recibió la distinción nacional “Mujeres en Ruta 2025”, otorgada por el Observatorio Latinoamericano de Género y Movilidad (OBGEM). Tras competir con iniciativas de Perú, Bolivia, México, Chile y Colombia, también obtuvo el premio regional, consolidándose como un modelo de referencia.
Para mujeres como Ana Paula, esta oportunidad no es solo una capacitación: es la puerta que durante décadas estuvo cerrada. Y abrir esa puerta, en términos de igualdad, siempre marca un antes y un después.

