Acusó a la petrolera de dejar un legado de contaminación dentro del ejido urbano y advirtió que llevará el caso a la Justicia y a la Comisión Nacional de Valores.
La relación histórica entre Comodoro Rivadavia y YPF ingresó en uno de sus momentos de mayor tensión. A través de una extensa carta abierta dirigida a la petrolera, la Municipalidad anunció que iniciará acciones judiciales para exigir la recomposición de los pasivos ambientales que, según sostiene, permanecen dentro del ejido urbano tras décadas de explotación hidrocarburífera.
El documento, difundido bajo el título “El futuro no puede construirse sin reparar el pasado”, representa el pronunciamiento más duro del Ejecutivo municipal contra la empresa y anticipa un conflicto que podría escalar tanto en el ámbito judicial como en los mercados financieros.
La administración municipal sostiene que YPF dejó pozos abandonados, instalaciones industriales en desuso, ductos, piletas, suelos contaminados y restricciones para el desarrollo urbano, cuya remediación, asegura, todavía no fue resuelta de manera integral.
“No son acusaciones, son hechos documentados”
Uno de los ejes centrales del texto apunta a deslegitimar cualquier intento de minimizar la situación ambiental.
“La problemática no responde a afirmaciones retóricas”, afirma el documento, que sostiene que existen expedientes administrativos, auditorías ambientales, inspecciones oficiales, estudios técnicos, planes de abandono y programas de remediación que demostrarían la persistencia de esos pasivos.
Incluso, la Municipalidad asegura que la propia documentación elaborada por YPF reconoce que existen sitios que continúan bajo monitoreo, saneamiento o evaluación ambiental, lo que, según interpreta, demuestra que el problema sigue abierto.
El Municipio irá a la Justicia
Frente a ese escenario, el Gobierno municipal confirmó que en los próximos días promoverá una acción judicial para que sea la Justicia la que determine, mediante pericias científicas independientes, si YPF cumplió efectivamente con la obligación constitucional de recomponer el daño ambiental generado durante décadas de actividad petrolera.
La demanda buscará que el Poder Judicial establezca si los pasivos ambientales existentes dentro de Comodoro Rivadavia fueron realmente saneados o si aún persisten obligaciones pendientes.
También llevará el conflicto a la Comisión Nacional de Valores
La ofensiva institucional no terminará en los tribunales. La Municipalidad adelantó que pondrá el caso en conocimiento de la Comisión Nacional de Valores (CNV), al considerar que una controversia de estas características resulta relevante para una empresa que cotiza en el mercado de capitales y que mantiene compromisos públicos vinculados a la sostenibilidad, la transparencia y el gobierno corporativo.
El planteo apunta a que el conflicto ambiental también sea evaluado desde la perspectiva de los riesgos institucionales que enfrenta la compañía.
Cuestionamientos al acuerdo firmado con Chubut
Otro de los puntos más fuertes de la carta cuestiona el acuerdo alcanzado entre YPF y la Provincia del Chubut, al sostener que ese convenio no puede extinguir obligaciones constitucionales relacionadas con la recomposición ambiental ni afectar derechos colectivos cuya tutela también corresponde al Municipio.
Para la administración local, una compensación económica no reemplaza la obligación de restaurar efectivamente los sitios afectados, especialmente cuando aún existen dudas sobre el estado ambiental de esos espacios.
“La ciencia deberá decir cuál es la verdadera situación ambiental y será la Justicia quien resuelva”, sostiene el documento.
Un mensaje con fuerte contenido político
Aunque la Municipalidad aclara que no pretende desconocer la importancia histórica de YPF ni obstaculizar el desarrollo energético, el tono del escrito deja un mensaje contundente hacia la empresa.
El texto afirma que el liderazgo de una compañía no se mide únicamente por su producción o sus resultados económicos, sino también por la forma en que asume las responsabilidades derivadas de su propia historia.
En ese sentido, cuestiona que una empresa que promueve estándares internacionales de sostenibilidad aún mantenga, según el Municipio, controversias abiertas sobre la remediación ambiental en la ciudad donde nació la industria petrolera argentina.
“El verdadero problema no es jurídico, es ambiental”
Sobre el cierre, la carta deja una definición que sintetiza la postura del Ejecutivo municipal.
“El verdadero problema no es jurídico. El verdadero problema es ambiental. Y, por esa misma razón, también es social, urbano, sanitario y moral”, sostiene el documento.
Pese al endurecimiento del discurso, la Municipalidad afirma que mantiene abierta la posibilidad de un diálogo institucional con YPF, aunque aclara que avanzará con “todas las acciones administrativas, judiciales e institucionales necesarias” para garantizar el cumplimiento del artículo 41 de la Constitución Nacional, que establece el derecho de todos los habitantes a un ambiente sano.
La publicación concluye con un mensaje dirigido directamente a la petrolera: “Ninguna sociedad puede construir un futuro sostenible mientras permanezcan sin resolver las consecuencias ambientales de su propio pasado”.
