13 enero, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
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Comarca Andina bajo fuego: una jornada al límite entre llamas, viento y evacuaciones

Foto: Maxi Jonas

La tarde del sábado dejó una postal inquietante en la Comarca Andina de Chubut. El viento volvió a intensificarse y empujó las llamas con fuerza, transformando una situación ya crítica en un escenario de máxima tensión, con cortes de ruta, evacuaciones preventivas y un despliegue permanente de brigadistas y medios aéreos que no dan tregua.

El incendio que avanza en la zona de Puerto Patriada obligó a interrumpir por momentos la circulación en la Ruta Nacional 40, en el tramo que conecta Epuyén con El Hoyo. Las llamas llegaron a cruzar la calzada y el humo redujo la visibilidad a niveles mínimos, lo que hizo imposible sostener el tránsito con seguridad. Recién pasadas las 20.30 la circulación pudo restablecerse, aunque bajo estricta vigilancia.

Las imágenes que recorrieron la región durante la tarde fueron el reflejo de una lucha constante: columnas de humo espeso, sirenas que no se apagan, helicópteros y aviones atacando el fuego desde el aire, y equipos de tierra que avanzan y retroceden a medida que el viento cambia la dirección de las llamas. En una zona castigada por la sequía, ya se estima que más de 4.000 hectáreas fueron afectadas.

Los Alerces, en un escenario crítico

La emergencia también golpea con fuerza al Parque Nacional Los Alerces, donde el incendio mantiene en alerta a brigadistas, pobladores y autoridades. Allí se trabaja de manera ininterrumpida, aunque las condiciones meteorológicas adversas dificultan cada maniobra.

Del operativo participan 77 combatientes y personal de apoyo de los parques nacionales Lago Puelo, Nahuel Huapi, Laguna Blanca y Lanín, junto a efectivos de la Policía Federal, la Federación de Bomberos Voluntarios del Chubut y pobladores de la zona. Para las próximas horas se espera el arribo de más brigadistas desde otros puntos del país para reforzar el frente de combate.

La dispersión de focos secundarios marca uno de los momentos más complejos del incendio. El viento y el humo espeso complican el uso de medios aéreos, que solo pueden operar cuando se abre la columna de humo por breves ventanas de tiempo. “La posibilidad de volar depende de que el humo se disipe. Hoy solo pudimos hacerlo durante un lapso muy corto”, explicó el jefe del operativo, Amthauer.

Un territorio en emergencia

En toda la Comarca Andina, más de 500 personas —entre brigadistas, bomberos, fuerzas de seguridad, personal sanitario y equipos de logística— trabajan de manera coordinada para contener el avance del fuego, proteger viviendas y asistir a la población. El viento es hoy el factor más impredecible: aviva pavesas, cambia el frente del incendio y obliga a redefinir estrategias en cuestión de minutos.

En sectores como Aldea San Francisco y otras áreas cercanas se mantienen evacuaciones preventivas, mientras que también se registran cortes de energía por las dificultades para sostener la infraestructura en zonas de acceso complejo.

Aunque las pérdidas materiales todavía no pueden dimensionarse, las autoridades destacaron que hasta el momento no se registraron víctimas fatales, en un contexto de extrema gravedad.

El pronóstico no ofrece un alivio inmediato. Se espera una leve baja de temperaturas, pero sin lluvias que permitan un quiebre decisivo del incendio. El propio gobernador Ignacio Torres había advertido que el fin de semana sería clave por la combinación de calor y viento.

Como si el cuadro no fuera suficiente, en las últimas horas volvió a reactivarse el foco de El Turbio, en Lago Puelo, una zona que días atrás había sido dada como controlada en un 90 por ciento. Según el parte oficial, ese incendio se había originado el 1 de diciembre por la caída de un rayo.

Mientras el fuego sigue avanzando, las autoridades reiteran un pedido clave: no acercarse a las zonas afectadas, respetar los cortes y seguir únicamente la información oficial. En medio del humo y las llamas, esa prudencia también salva tiempo, recursos y, sobre todo, vidas.