El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, anunció un incremento en las multas y sanciones por el uso y la comercialización de pirotecnia, y convocó a los municipios a adherir a la medida mediante la actualización de sus ordenanzas locales.
La iniciativa busca fortalecer la convivencia ciudadana y reducir los impactos negativos que generan estos elementos en personas y animales.
La decisión se implementará a partir de la modificación de la Ley XV N.º 27, correspondiente al Código de Convivencia Ciudadana, e incluirá sanciones más severas para quienes vendan, distribuyan o utilicen pirotecnia. Entre las medidas previstas se contemplan multas más elevadas, trabajo comunitario, decomiso de mercadería, clausuras comerciales y, en determinados casos, arresto.
El mandatario provincial remarcó que la normativa apunta a proteger especialmente a niñas y niños, personas mayores, personas con trastorno del espectro autista, personas con enfermedades crónicas y a los animales, quienes sufren de manera directa los efectos del ruido y la contaminación sonora. Asimismo, señaló que la pirotecnia genera impactos ambientales negativos debido a la liberación de gases y partículas contaminantes.
“Vamos a duplicar las penas y sanciones porque entendemos que la convivencia y el respeto construyen una sociedad mejor y más madura. La verdadera celebración está en compartir desde la empatía, sin dañar a otros”, expresó Torres, al tiempo que sostuvo que “los chubutenses elegimos festejar en paz”.
En ese marco, el gobernador instó a los municipios de la provincia a avanzar en la adecuación de sus normativas locales, mediante sus respectivos concejos deliberantes, para reforzar las restricciones y sanciones vinculadas al uso de pirotecnia.
La modificación del artículo 164 del Código de Convivencia Ciudadana contempla sanciones para quienes incurran en la tenencia, guarda, acopio, comercialización o utilización de artefactos pirotécnicos, tanto en el ámbito público como privado.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que la medida forma parte de una política integral orientada a fortalecer la convivencia, el cuidado de la salud y el respeto por el entorno, promoviendo celebraciones responsables y libres de violencia sonora.
