10 octubre, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Generales Sociedad

Argentina, cada vez más cara en dólares: ropa y restaurantes cuestan más que en países vecinos

Un informe de Fundar advierte que los precios en dólares de la indumentaria y la gastronomía continúan por encima de los registrados en varios países vecinos. La situación impacta en el consumo, las compras en el exterior y la competitividad turística.

Argentina se mantiene entre los países más caros de la región para comprar ropa y comer en restaurantes cuando los precios se comparan en dólares.

La conclusión surge del Índice Mensual de Precios Relativos de Fundar, que analiza el costo de vida regional y el poder de compra en moneda extranjera. Según el informe citado, la indumentaria en Argentina llega a duplicar el valor de prendas similares en países como Chile, Brasil o Perú.

En gastronomía, la tendencia es parecida. Comer en un restaurante de gama media en Buenos Aires resulta más caro que hacerlo en varias capitales sudamericanas, una diferencia que se mantiene pese a una leve baja registrada durante julio.

El fenómeno está vinculado a la llamada inflación en dólares, es decir, al aumento de los precios internos medidos en moneda estadounidense. Entre los factores mencionados aparecen la inercia inflacionaria, la carga impositiva, los costos de comercialización y alquiler y la evolución del tipo de cambio.

Aunque hubo una desaceleración puntual en algunos rubros, la brecha acumulada con otros países de la región sigue siendo importante.

Impacto en el turismo y el consumo

La diferencia de precios también repercute en el turismo. Argentina, que durante años resultó atractiva para los visitantes extranjeros por la ventaja cambiaria, perdió parte de esa competitividad a medida que subieron los valores de la gastronomía y otros bienes de consumo.

Al mismo tiempo, el escenario vuelve más tentador para los argentinos realizar compras de ropa y tecnología en el exterior, especialmente en países limítrofes donde ciertos productos pueden conseguirse a valores menores.

El rubro de la indumentaria aparece entre los más afectados por esta distorsión. Desde el sector empresario señalan que los precios finales están condicionados por impuestos, alquileres, logística y restricciones que limitan la competencia con productos importados.