La organización alertó sobre el desfinanciamiento de programas de asistencia y prevención, y sostuvo que la violencia machista continúa siendo una deuda pendiente del Estado argentino.
En un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos, Amnistía Internacional Argentina advirtió que la violencia de género continúa siendo una problemática estructural en el país y alertó sobre el retroceso de las políticas públicas destinadas a prevenir, atender y erradicar las violencias contra mujeres, niñas y personas LGBTI+.
A once años de la histórica movilización que marcó un punto de inflexión en la visibilización de la violencia machista, la organización sostuvo que la respuesta estatal atraviesa un proceso de debilitamiento en un contexto donde los femicidios y otras formas de violencia siguen registrando cifras alarmantes.
“El Estado no puede mirar para otro lado. Desfinanciar políticas de género tiene consecuencias concretas y deja a las mujeres libradas a su suerte”, afirmó la directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, Mariela Belski.
Las declaraciones se producen pocos días después del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, un caso que volvió a generar conmoción y reclamos de justicia en todo el país.
Una mujer asesinada cada 36 horas
Según datos del Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, durante 2025 se registraron 200 víctimas directas de femicidio.
El informe señala que el 78% de los crímenes ocurrieron en la vivienda de la víctima o del agresor y que en el 83% de los casos existía un vínculo previo entre ambos, generalmente parejas o exparejas.
Si bien las estadísticas reflejan una disminución del 12,3% respecto de 2024, Amnistía remarcó que el nivel de violencia letal continúa siendo crítico y que desde 2017 el país mantiene un piso sostenido de femicidios equivalente a una mujer asesinada aproximadamente cada 36 horas.
La organización recordó además que los femicidios representan la manifestación más extrema de una trama de violencias que incluye agresiones psicológicas, económicas, sexuales, digitales, institucionales y simbólicas.
Alertan por el desmantelamiento de programas
Amnistía Internacional también cuestionó las modificaciones implementadas en distintos programas nacionales de asistencia.
Entre los principales puntos señalados figura la reestructuración de la Línea 144, que según la organización perdió presupuesto específico y redujo significativamente su planta de trabajadores.
Asimismo, cuestionó los cambios en el Programa Acompañar, que actualmente exige una denuncia judicial o policial previa para acceder a la asistencia económica, una condición que, según advierten, puede dificultar el acceso de personas en situación de violencia.
Otro de los reclamos apunta a la reducción del alcance de la reparación económica destinada a niñas, niños y adolescentes que perdieron a sus madres como consecuencia de femicidios.
De acuerdo con los datos difundidos por la organización, durante 2025 al menos 144 menores quedaron sin su madre por hechos de violencia de género.
Preocupación internacional
En febrero de este año, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de Naciones Unidas expresó su preocupación por los cambios implementados en Argentina en materia de género.
Entre los puntos observados por el organismo internacional figuran el cierre o la degradación de áreas especializadas, los recortes presupuestarios destinados a políticas de prevención, el debilitamiento de la Educación Sexual Integral (ESI) y el desmantelamiento de programas de prevención del embarazo adolescente.
En este nuevo aniversario de Ni Una Menos, Amnistía Internacional insistió en que la violencia de género requiere respuestas sostenidas, inversión pública y políticas específicas para garantizar el derecho de mujeres y niñas a vivir una vida libre de violencias.
