3 noviembre, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Sociedad

Berta Thachek cuestionó la reglamentación de la Ley Salomé: “No es la ley que reglamentaron, es una ley de venta”

La referente de Fundación Salomé y mamá de Salomé, la niña cuyo nombre identifica a la legislación provincial que promueve el acceso al cannabis medicinal, manifestó su profundo malestar tras el anuncio del Gobierno de Chubut sobre la reglamentación de la norma. Cuestionó que se priorice el desarrollo productivo e industrial del cannabis y el cáñamo, mientras sigue sin garantizarse uno de los principales objetivos de la ley: la provisión gratuita de aceites medicinales en los hospitales públicos.

“La esencia y la energía de la Ley Salomé era que primordialmente los aceites salgan desde los hospitales, urgentemente”, sostuvo Berta Thachek, en diálogo con la 100.1. En este sentido, explicó que son numerosas las familias que necesitan estos preparados para tratamientos de salud y que no cuentan con recursos económicos para acceder a ellos.

El anuncio de la reglamentación fue realizado en las últimas horas por el ministro de Salud de Chubut, Sergio Wisky. Sin embargo, para la referente de Fundación Salomé, el alcance de la normativa presentada no responde a las demandas que impulsaron su creación.

“Yo necesito que el aceite salga de los hospitales. Está todo bien que se venda en la farmacia, pero necesito el aceite en los hospitales urgentemente, porque nosotros no damos más para abastecer”, reclamó.

En ese sentido, puso el foco en las necesidades de niños, personas con enfermedades oncológicas y pacientes que requieren cannabis medicinal para distintos tratamientos. “Un niño que tiene una convulsión, una mamá que tiene una crisis, una persona que tiene que hacer tratamientos oncológicos necesita el aceite gratuitamente, como nosotros lo hacemos”, expresó.

Tachek describió las dificultades que atraviesa la fundación para sostener la elaboración y distribución de preparados medicinales. Según explicó, reciben pedidos de distintas familias y buena parte del trabajo se financia con aportes propios, donaciones y el esfuerzo de quienes integran el equipo.

“Todo lo de la asociación sale de nuestros bolsillos, de mí, de mi abogada y del equipo que trabajamos. Obviamente que la gente nos dona aceite, goteros, pero hay que comprar plantas, semillas, tener tiempo y tierra. Es un proceso que lleva su tiempo. Una planta tarda entre seis y ocho meses y no damos abasto”, detalló.

También señaló que la demanda incluye a personas que atraviesan tratamientos oncológicos, niños y, en algunos casos, animales que requieren preparados de cannabis medicinal.

“¿Es más importante que te vendan flores en una farmacia que salgan los aceites gratuitamente en un hospital?”, cuestionó, al marcar la diferencia entre el desarrollo comercial e industrial del sector y el acceso a la salud de quienes necesitan estos tratamientos.

“No es la Ley Salomé que reglamentaron”

La referente recordó que la provisión de aceites desde los hospitales públicos fue uno de los primeros planteos que llevó a las instancias de trabajo para avanzar en la reglamentación de la ley, junto a sus abogadas y en articulación con la Secretaría de Salud provincial.

Por eso, cuestionó que la reglamentación anunciada no explicite de qué manera se garantizará la distribución gratuita de los preparados medicinales en el sistema público.

“Yo entiendo la parte de industrializar, pero si vos me vas a sacar una ley que se hizo acá, en la provincia de Chubut, que se trabajó entre nosotros, no me podés negar la reglamentación como va la ley”, manifestó.

Y agregó, con evidente enojo: “Entonces, yo me pregunto, ¿dónde dice que van a repartir aceite en los hospitales? En ningún lado. Le pido la reglamentación y no me la pueden dar. Y si me la dan, me la dan por partes, porque hay anexos y no aparecen. ¿Me están tomando el pelo?”.

En esa línea, también cuestionó la falta de diálogo con el gobernador Ignacio Torres. Aseguró que solicitó en reiteradas oportunidades una audiencia para plantearle personalmente las necesidades de las familias usuarias de cannabis medicinal, pero nunca fue recibida.

“¿Los chubutenses no le interesamos al gobernador en materia de salud? Estamos hablando de niños”, expresó.

La mujer también manifestó su malestar por las referencias públicas a la historia de Salomé por parte de funcionarios y dirigentes que, según sostuvo, no conocen personalmente la trayectoria de su hija ni el recorrido de su familia para impulsar la legislación.

“Claro que estoy enojada. Porque no es la Ley Salomé lo que reglamentaron. Es una ley de venta. Todo es venta e industrialización”, afirmó.

Finalmente, Thachek insistió en que el objetivo central debe ser garantizar el acceso gratuito a los tratamientos para quienes no pueden pagarlos y advirtió que las organizaciones que hoy sostienen esa asistencia no pueden continuar absorbiendo una demanda que debería tener respuesta desde el Estado.

“Un poco más de respeto. No me llamen para sacarme una foto en Legislatura. Dame la reglamentación porque lleva el nombre de mi hija”, reclamó.

El planteo de Berta Thachek vuelve a poner en discusión el sentido de la Ley Salomé: si la reglamentación permitirá garantizar efectivamente el acceso gratuito al cannabis medicinal en los hospitales públicos o si el desarrollo productivo y comercial avanzará sin resolver primero las necesidades de las personas que impulsaron la normativa.