7 octubre, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Sociedad

Vecinos y organizaciones proteccionistas de Comodoro denuncian una baja en el nivel de castraciones

Mascoteros Independientes cuestionan números oficiales respecto a la baja de castraciones. La Municipalidad informó que durante el año 2025 se concretaron 4.983 castraciones, mientras que en lo que va del corriente 2026 ya se realizaron unas 2.200 intervenciones. Sin embargo, esta información se contradice con los registros de la propia Dirección de Veterinaria aseguran desde la organización.

Comodoro Animal, vecinos y proteccionistas independientes proponen analizar las proyecciones demográficas y su relación directa con la fauna urbana. Según el último censo del INDEC, Comodoro Rivadavia cuenta con 201.854 habitantes. Tomando como referencia el Programa de Equilibrio Poblacional (PEP) elaborado por especialistas de la Red de Políticas Públicas – el cual establece que en aglomerados de más de 10.000 habitantes existe un perro o gato cada dos personas -, se estima que la ciudad alberga una población aproximada de 100.900 animales.
Intentar contabilizar a cada animal de forma individual resulta un ejercicio estéril y costoso que consume recursos humanos y logísticos vitales. Por este motivo, el PEP trabaja con índices de estimación basados en muestreos poblacionales científicamente probados. El método exige una meta clara e innegociable: esterilizar anualmente como mínimo al 20% de la población estimada, contemplando tanto a animales con familia como en situación de calle, con una tendencia constante al incremento. En Comodoro, esto representa un piso técnico de 20.185 cirugías al año, lo que equivale a unas 1.680 intervenciones mensuales o cerca de 80 a 100 cirugías diarias.
Al analizar los datos públicos provistos por el propio Municipio correspondientes a los años 2023, 2024, 2025 y el período actual de 2026, los números revelan un escenario preocupante, advierten las organizaciones proteccionistas.
Un 2025 hubo en retroceso
Las castraciones cayeron de manera drástica un 30% en comparación con 2024, pasando de 7.118 a 4.980 cirugías. Lejos de asumir este bache, la gacetilla oficial lo presenta como un logro y omite por completo la comparativa interanual, dejando un faltante de unas 15.200 intervenciones respecto al mínimo recomendado.
Bajo promedio operativo
Con un promedio de 250 días hábiles al año, el 2025 registró una media de apenas 20 castraciones diarias, muy lejos de las 80 u 100 requeridas por las organizaciones proteccionistas. La situación empeoró este año, donde el promedio estimado desciende a unas 12 cirugías por día.
La crisis de 2026:
Lo informado para el presente año refleja que apenas se alcanzó un 2,2% de la población total que debería ser intervenida, evidenciando una brecha abismal frente al 20% exigido por los estándares de sanidad pública.
Inconsistencias territoriales:
Mientras que en 2025 la distribución fue equitativa (2.464 en la zona norte y 2.519 en la zona sur), los datos de 2026 muestran un fuerte desequilibrio: el 65% de las cirugías (1.445) se concentraron en el norte frente a un escaso 35% (782) en el sur. Asimismo, la vacunación antirrábica sufrió una caída abrupta, pasando de 1.913 aplicaciones en 2025 a 814 en lo que va del año en curso.

La urgente necesidad de implementar el PEP

Ante este panorama crítico, surge un interrogante inevitable: ¿por qué, a pesar de que se realizan algunas cirugías, la sobrepoblación animal no deja de crecer en las calles comodorenses?, la respuesta técnica es contundente: el volumen actual de castraciones es insuficiente. Con una cobertura que no llega ni al 5% anual, es matemáticamente imposible frenar la tasa de reproducción, la cual se comporta de manera geométrica y exponencial. Las intervenciones aisladas y a cuentagotas funcionan apenas como un parche temporal que no ataca el núcleo del problema sanitario.
Frente a la ineficacia de las medidas actuales, la implementación integral del Programa de Equilibrio Poblacional de la Red de Políticas Públicas se vuelve una necesidad impostergable para Comodoro Rivadavia. Este modelo de salud pública animal se sostiene sobre pilares fundamentales que garantizan su éxito: castraciones masivas, sistemáticas, gratuitas, tempranas (antes del primer celo) y totalmente sin exclusiones, complementadas de manera indispensable por un programa educativo por inmersión destinado a generar conciencia ciudadana sobre la tenencia responsable.
Implementar el PEP no significa únicamente cumplir con estadísticas de gestión, sino garantizar el bienestar animal, evitar el sufrimiento de miles de perros y gatos en situación de calle, y salvaguardar la salud pública y la convivencia urbana. La demanda histórica de los vecinos y proteccionistas reclama dejar de lado los discursos formales y avanzar, con recursos y decisión política, hacia un plan masivo real que logre equilibrar de forma definitiva la población animal en la ciudad.