La Justicia continúa reuniendo pruebas para esclarecer los fallecimientos de Alexis y Lucca, ocurridos en abril. Ya se realizaron autopsias, secuestro de documentación, declaraciones de personal de salud y nuevas denuncias vinculadas al caso.
La investigación judicial por las muertes de dos bebés recién nacidos en el Hospital SAMIC de El Calafate continúa sumando medidas y testimonios mientras crecen las expectativas de las familias por conocer qué ocurrió durante las internaciones de Alexis y Lucca, fallecidos con apenas días de diferencia en abril pasado.
El caso tomó estado público durante la primera semana de mayo, cuando trascendieron las denuncias realizadas por familiares de los menores, quienes solicitaron que se investiguen posibles responsabilidades médicas en ambos fallecimientos.
Ante la repercusión del caso, el Hospital SAMIC informó que inició una investigación interna y aseguró estar colaborando con la Justicia, poniendo a disposición toda la documentación requerida para esclarecer los hechos. Además, expresó su acompañamiento a las familias afectadas.
Autopsias y primeras medidas judiciales
Una de las primeras decisiones adoptadas por el juez de Instrucción de El Calafate, Alberto Albarracín, fue ordenar la exhumación de los restos de Alexis, quien había nacido prematuro y falleció a los 14 días de vida. El cuerpo fue trasladado a Río Gallegos para la realización de la autopsia judicial.
La situación de Lucca fue diferente, ya que sus restos habían sido cremados, lo que impidió avanzar con una medida similar. Según los certificados médicos emitidos oportunamente, Alexis falleció por una infección generalizada asociada a una bacteria ultrarresistente, mientras que Lucca murió a causa de una hemorragia pulmonar vinculada a su condición de prematuro. No obstante, ambos casos continúan bajo investigación.
Declaraciones y secuestro de evidencia
Durante las últimas semanas comenzaron a prestar declaración trabajadores del área de Neonatología. Entre ellos, enfermeros y enfermeras que participaron de la atención de los bebés o que tuvieron acceso a los registros médicos.
En el marco de esas actuaciones, la Justicia ordenó el secuestro de una computadora utilizada para registrar la evolución de los pacientes y también de material médico que podría resultar relevante para la investigación.
Uno de los testimonios incorporados al expediente llamó particularmente la atención. Un enfermero declaró que, al regresar a sus tareas luego de un fin de semana, se sorprendió al enterarse del fallecimiento de Alexis debido a que, según observaba, el bebé mostraba una evolución favorable. También aseguró haber tomado fotografías de registros médicos que posteriormente no habría podido volver a visualizar en el sistema informático.
Una denuncia paralela
La causa sumó además un nuevo capítulo con la denuncia presentada por la dirección del Hospital SAMIC contra la médica pediatra y neonatóloga María Victoria Bianchi.
La presentación judicial apunta a una presunta irregularidad en documentación vinculada a uno de los casos investigados. Si bien la denuncia fue admitida por la Justicia, trascendió que tramitará de manera independiente y no será incorporada al expediente principal que investiga los fallecimientos.
A la espera de resultados clave
Por el momento, el juez Albarracín aguarda el informe definitivo de la autopsia realizada a Alexis. Los resultados finales dependerán de estudios complementarios que todavía se encuentran en proceso.
Mientras tanto, continúan las declaraciones testimoniales y el análisis de la documentación secuestrada, en una investigación que busca determinar si las muertes estuvieron relacionadas con complicaciones médicas inevitables o si existieron responsabilidades que deban ser esclarecidas por la Justicia.
