La investigación internacional sobre los delitos sexuales cometidos por Jeffrey Epstein volvió a expandirse luego de que la Justicia francesa confirmara la aparición de nuevas presuntas víctimas vinculadas al empresario fallecido en 2019.
La fiscal de París, Laure Beccau, informó que “una decena” de nuevas personas se presentaron ante las autoridades francesas para declarar en el marco de la causa que investiga una posible red de trata y facilitación operativa vinculada a Epstein en territorio europeo.
La Justicia busca reconstruir la red de contactos
La investigación fue abierta por la Fiscalía de París bajo la figura de trata de seres humanos y apunta ahora a reconstruir quiénes pudieron colaborar con Epstein en Francia, ya sea mediante contactos, logística o captación de víctimas.
Según explicó la fiscal, actualmente unas veinte personas se manifestaron ante la Justicia, aunque alrededor de diez testimonios son completamente nuevos y no figuraban en expedientes anteriores.
Además, confirmó que los investigadores retomaron el análisis de elementos secuestrados durante las causas abiertas en Estados Unidos, entre ellos computadoras, teléfonos y libretas de direcciones pertenecientes al financista.
“Hemos recuperado la computadora de Epstein, su telefonía y sus libretas de direcciones”, señaló Beccau.
Nadie fue interrogado todavía
La fiscal aclaró que, por el momento, ninguna de las personas potencialmente involucradas dentro de la red fue interrogada formalmente.
La intención de los investigadores es reconstruir primero el entramado completo de relaciones y conexiones internacionales antes de avanzar con citaciones y declaraciones judiciales.
El caso volvió a tomar impulso luego de la difusión en Estados Unidos de miles de documentos relacionados con Epstein y sus vínculos con empresarios, figuras políticas y celebridades de distintos países.
Un escándalo que sigue creciendo años después
Jeffrey Epstein fue detenido en julio de 2019 acusado de explotación sexual de menores y asociación ilícita. Un mes después apareció muerto en una cárcel de Nueva York mientras esperaba el inicio del juicio federal.
Aunque la autopsia oficial concluyó que se trató de un suicidio, el caso continúa generando repercusiones globales, sospechas y nuevas líneas de investigación vinculadas a su red de contactos internacionales.
