2 abril, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Generales Judiciales

Revés judicial para FATE: deberá pagar salarios adeudados o enfrentar embargos

La Justicia laboral volvió a inclinar la balanza en el conflicto entre FATE y el SUTNA. En un fallo contundente, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ratificó la validez del acuerdo firmado en mayo de 2025 y ordenó a la empresa cumplir con el pago de los salarios pendientes.

La resolución, emitida por la Sala 2, despeja cualquier duda sobre el convenio y obliga a la compañía a abonar los haberes a todos los trabajadores que formaban parte de la nómina al momento de la firma. En caso de incumplimiento, la Justicia habilita el avance sobre las cuentas de la empresa mediante embargos.

El secretario general del gremio, Alejandro Crespo, celebró la decisión al considerar que “confirma que el acuerdo sigue vigente y que la empresa debe respetarlo en todos sus términos”.

El fallo también refuerza otro punto central: la imposibilidad de despedir trabajadores. Según explicó el abogado Pablo Bentivegna, el compromiso asumido por la empresa impedía cesantías hasta junio de 2026, por lo que los despidos ejecutados en febrero quedaron sin efecto.

En ese marco, la empresa deberá pagar los sueldos caídos desde ese momento hasta la fecha límite establecida en el acuerdo.

Impacto directo en la planta y el sector

La medida tiene consecuencias inmediatas:

Garantiza ingresos para los trabajadores alcanzados por el convenio.
Refuerza la estabilidad laboral en medio del conflicto.
Sostiene miles de empleos vinculados a la actividad.
Limita las maniobras de la empresa para dilatar pagos.

Desde el entorno sindical interpretan el fallo como un freno a la estrategia de desgaste económico y una señal clara de respaldo judicial.

Con esta resolución, el margen de acción de la empresa se reduce al mínimo. El fallo es de aplicación inmediata y no deja espacio para dilaciones: si no hay pago, habrá embargo.

Así, el conflicto en FATE entra en una fase decisiva, con una orden judicial que no solo exige cumplir, sino que pone consecuencias concretas sobre la mesa.