El cierre inesperado del casino en Esquel desató preocupación y enojo entre sus trabajadores, que denuncian haber sido informados de la medida sin notificación formal y a través de un simple mensaje de WhatsApp.
La situación salió a la luz este miércoles por la tarde, cuando empleados comenzaron a recibir comunicaciones informales indicándoles que no debían presentarse a sus turnos. Horas más tarde, al acercarse al lugar, se encontraron con las puertas cerradas y un cartel que anunciaba el cese de actividades por tiempo indeterminado.
Reclamos por falta de información
El principal cuestionamiento apunta a la ausencia de comunicación oficial. “No hubo notificaciones individuales. Nosotros tenemos que cumplir con nuestro horario hasta que se nos informe lo contrario de manera formal”, expresó Miriam Curiche, quien lleva dos décadas trabajando en el establecimiento.
Además, durante la jornada algunos trabajadores que ya se encontraban cumpliendo funciones fueron retirados del lugar, lo que profundizó la incertidumbre.
Impacto directo en las familias
El cierre afecta a entre 47 y 49 empleados, muchos con años de antigüedad, lo que convierte el hecho en un golpe significativo para el empleo local.
Ante este escenario, los trabajadores se autoconvocaron frente al casino durante la noche, en una asamblea improvisada donde compartieron su preocupación y comenzaron a organizar posibles medidas.
Incertidumbre total
Hasta el momento no hubo explicaciones oficiales por parte de la empresa sobre los motivos del cierre ni sobre el futuro laboral del personal.
En una ciudad donde cada fuente de trabajo es clave, el silencio y la falta de definiciones alimentan la angustia de decenas de familias que hoy esperan respuestas urgentes.
