16 abril, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Género Sociedad

Natalia Picasso, primera guardavidas de Comodoro y pionera en abrir camino

Desde el Sindicato de Guardavidas y el Ente Comodoro Deportes recordarán a la primera mujer que integró el cuerpo en la ciudad. Su ingreso en los años 90 marcó un hito en una profesión que hasta entonces estaba conformada solo por varones.

El Sindicato de Guardavidas de Comodoro Rivadavia y el Ente Comodoro Deportes rendirán un homenaje a Natalia Picasso, la primera mujer guardavidas de la ciudad, cuya incorporación al servicio durante la temporada 1993/1994 marcó un punto de inflexión en la historia de la seguridad acuática local.

En el marco de las actividades por el 8M, el acto en conmemoración a Natalia Picasso será el domingo 8 de marzo a las 12:00 horas en la Casilla de Guardavidas de la Costanera de Comodoro Rivadavia.

Hasta ese momento, el cuerpo de guardavidas estaba integrado exclusivamente por hombres, ya que en los cursos de formación que se realizaban en la ciudad no se registraba la participación de mujeres. En ese contexto, la llegada de Natalia significó mucho más que un ingreso laboral: representó un gesto pionero que abrió camino para la participación femenina en una actividad históricamente masculinizada.

Desde el sindicato señalan que recordar su historia es también recuperar una parte importante de la memoria del servicio, que con el paso del tiempo quedó poco visibilizada.

“Queremos reconocer a Natalia porque fue parte de los comienzos y ayudó a abrir camino. Lamentablemente falleció muy joven y hoy casi no hay registros de su historia, pero fue una pionera en nuestro servicio”, expresó a Con Sello, Tomás Rivas, delegado gremial del sindicato.

Quienes compartieron el trabajo con ella recuerdan su vocación, carácter y compromiso, cualidades que rápidamente le permitieron ganarse el respeto de sus compañeros y consolidarse dentro del equipo. Durante su desempeño participó en operativos de rescate complejos y situaciones de alto riesgo, dejando una huella profunda en quienes integraban el servicio en ese momento.

Su presencia, además, tuvo un impacto que trascendió lo individual: habilitó la posibilidad de que otras mujeres comenzaran a imaginarse dentro de ese espacio laboral. En una profesión donde durante muchos años predominó una cultura fuertemente masculina, su ingreso fue parte de un proceso de transformación que con el tiempo se fue ampliando.

Actualmente, el cuerpo de guardavidas de Comodoro Rivadavia está conformado por 70 trabajadores, de los cuales 17 son mujeres. Si bien la presencia femenina continúa siendo minoritaria —con una proporción aproximada de una mujer cada tres varones—, su participación es cada vez más visible y consolidada.

En ese sentido, el homenaje no solo busca recordar a Natalia Picasso, sino también reconocer el trabajo de todas las guardavidas que hoy forman parte del servicio, quienes desempeñan un rol fundamental en la prevención y el cuidado de la vida en las playas de la ciudad.

A más de treinta años de aquellos primeros pasos, desde el sindicato destacan que la historia de Natalia forma parte de la identidad del servicio. Su nombre, señalan, permanece ligado a las costas de Comodoro como símbolo de vocación, compromiso y apertura de nuevos caminos.

“Su legado sigue vivo en cada temporada y en cada guardavidas que cuida la vida en nuestras playas”, concluyeron desde el gremio.