A días de una nueva edición del Foro Económico Mundial, organizaciones de la diversidad sexual y de derechos humanos reclamaron públicamente que el presidente Javier Milei se retracte de las expresiones que pronunció en Davos en 2025, cuando vinculó la ideología de género con el abuso infantil y la pedofilia.
Las declaraciones, realizadas en un escenario internacional, generaron en su momento un fuerte repudio social y político tanto en Argentina como en el exterior.
El pedido fue impulsado por el Frente Orgullo y Lucha, un espacio que nuclea a organizaciones LGBT+ de todo el país, al cumplirse un año del discurso que el mandatario brindó en el Foro Económico Mundial. Desde el colectivo advirtieron que aquellas afirmaciones “habilitaron la violencia social e institucional” contra las personas LGBT+ y profundizaron un clima de estigmatización.
“El presidente insultó y mintió desde un foro global, en su carácter de jefe de Estado. Por eso exigimos que se retracte en el mismo ámbito donde promovió esos discursos de odio”, sostuvo Ricardo Vallarino, presidente de la organización 100% Diversidad y Derechos. Además, recordó que la respuesta social fue contundente: “La histórica movilización del 1 de febrero del año pasado demostró que una parte mayoritaria de la sociedad argentina rechaza el odio y la discriminación”.
Aquella protesta, conocida como la Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista, colmó la Plaza de Mayo y se replicó en numerosas ciudades del país y del exterior, en repudio a los dichos del Presidente y a la orientación general de sus políticas en materia de derechos humanos.
Desde el Frente Orgullo y Lucha señalaron que, lejos de retroceder, el Gobierno profundizó esa línea discursiva y normativa. En ese sentido, cuestionaron los decretos de necesidad y urgencia 61 y 62/25, que avanzan sobre derechos consagrados en la Ley de Identidad de Género, entre ellos el acceso a tratamientos de afirmación de género para adolescentes trans, incluso con consentimiento familiar.
“Cuando un presidente habla en Davos no lo hace a título personal: representa al país. Por eso sus palabras tienen consecuencias reales”, afirmó Andrea Rivas, presidenta de Familias Diversas de Argentina (AFDA), quien subrayó que los discursos de odio “generan miedo, habilitan violencias y ponen en riesgo vidas”.
En la misma línea, desde la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) advirtieron sobre el impacto simbólico y político de estas expresiones. “No se trata solo de opiniones: son mensajes que refuerzan prejuicios históricos y legitiman la exclusión”, expresó María Laura Olivier, secretaria de la entidad.
Por su parte, organizaciones que acompañan a infancias y adolescencias trans alertaron sobre el aumento de la angustia y la incertidumbre en las familias. “Estas decisiones estatales y estos discursos generan un daño concreto en la salud mental y el bienestar de niñas, niños y adolescentes”, señalaron desde MUNAY, agrupación de familias de niñes y jóvenes trans, travestis y no binaries.
Las organizaciones también convocaron a una asamblea abierta en el Parque Lezama y confirmaron la realización de la segunda Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista, prevista para el próximo 7 de febrero, en el aniversario de la movilización de 2025.
“Los discursos de odio no son libertad de expresión: son una forma de violencia”, remarcaron desde el Frente Orgullo y Lucha, y reiteraron el reclamo de un compromiso democrático amplio para frenar la estigmatización, defender los derechos conquistados y garantizar una convivencia basada en la igualdad, la dignidad y el respeto.
